lunes, 7 de noviembre de 2011

Un arco agrietado. ¿Por qué?

Tenía que ocurrir. Yo metiéndome a hacer un blog. Éste es mi cuarto intento; los tres anteriores fueron un estrepitoso fracaso, porque me metí donde no sabía: apenas me manejaba en configuaciones, publicaciones, etc. etc. Al final, éste parece el medio más fácil para iniciarse. Pues a ello.

Lo primero ha sido buscar un nombre. Naturalmente, los primeros que pensé ya los tenían otros "blogueros". Hasta incluso la presentación.

Buscando una foto para mi "avatar", encontré una que hice en la Catedral de Salamanca, concretamente a un arco con una aparatosa grieta...y se me ocurrió el nombre. No me parece mal, sobretodo porque refleja la modestia que he de tener a la hora de "pontificar" sobre los temas que exponga. Ya soy consciente de que puedo volver a descubrir la pólvora o el agua tibia, vista mi gran originalidad al buscar los primeros nombres.

En fin, si alguien quiere leerme, no le prometo nada, sólo que aquí encontrará mis ocurrencias, que no son más que las de un tipo corriente y moliente, del montón, y hasta vulgar. Es más barato que el psicoanalista.