domingo, 20 de noviembre de 2011

Una goleada. ¿Triunfo total?




Hoy toca hablar de elecciones, qué le vamos a hacer. Nos hartaremos de análisis e interpretaciones varias, y no me voy a quedar sin dar la mía; no es porque mi opinión sea importante, pero me quedo a gusto dándola.

Podemos hablar de la mala noticia de que ETA tenga su grupo parlamentario, junto con el aumento de otros separatistas, cuando lo que hace falta es unir y en vez de pensar en la aldea, el terruño o la comarca, hay que pensar en Europa, y hasta esa idea se va quedando pequeña en un mundo donde a USA y Rusia se le ha unido China para partir el bacalao. Y detrás, pisando fuerte, India y Brasil piden sitio.

Buena noticia puede ser que UPyD quintuplique sus diputados, pero con una Ley electoral que hace que CiU con 200.000 votos menos tenga 16 escaños (más del triple que ellos); por otro lado, ya no hay que hablar de IU como "izquierda hundida", porque de 2 pasa a 11, y es la tercera fuerza política en número de votos.

Para el mí lo que merece más atención son los 186 diputados del PP: Una victoria aplastante...aunque quizá no tanto. En 1982, el PSOE, en una situación también complicada, aunque no igual, ganó por primera vez unas elecciones con 202 diputados. Si vemos este hecho, junto con las previsiones tan optimistas que había de que Rajoy iba a llegar a los 200, esta mayoría absoluta sabe a poco.

Parece exagerado, pero con una situación tan crítica como en la que se encuentra ahora España, la alternativa a un Gobierno tan mal gestor, al que le han salido ministros imputados en presuntos casos de corrupción, debería haber arrasado. No ha sido así. Rajoy perdió en 2004 y en 2008, y en el primer caso, venía de una mayoría absoluta de 183 diputados. Ahora ha ganado ¿Pero ha convencido?

Está bien que en Génova celebren el triunfo, porque han ganado claramente. Pero no ha sido la goleada esperada, la que se tendría que haber dado con un rival tan nefasto. Rajoy tiene mayoría de sobra para gobernar...cuatro años. Ante las reformas que tiene que hacer, ¿superará el desgaste de esta legislatura tan difícil? Porque las medidas para superar la crisis no van a gustar a muchos.

Creo que Rajoy no es un líder tan atractivo como lo pueden ser ahora Esperanza Aguirre o, en su día, Felipe González. Ha ganado porque tenía que ganar, porque la gente se ha hartado de este PSOE que tiene que reformarse, o mejor aún, refundarse.

Pero en el PP no se deben dormir en los laureles. Han cometido errores, desde el caso Camps hasta el bajo tono de la campaña. Parece que han ganado por inercia y no por entusiasmo. Deben trabajar más en Vascongadas y Cataluña, y también en el resto de España. No habrá piedad en esta legislatura para ellos, muchas ya querrán resultados ya, y muchos más les harán pagar las facturas, de todo tipo, de ZP. 

Siento ser un aguafiestas, pero hoy será día de fiesta en Génova, pero en España, todavía no ha cambiado nada. Esperemos que ese cambio para bien llegue, pero la tarea no va a ser fácil para el nuevo Gobierno, y, seamos sinceros, los españoles podrán perdonarles fallos al PSOE, pero al PP apenas se le permiten. Con ello tiene que contar Rajoy, porque o sabe ser convincente y políticamente atractivo, o el desgaste que le puede venir puede hacer que vuelva el PSOE, con sus aliados habituales, en 2016; porque estarán hoy derrotados, pero no destruidos.