He visto la actuación de Dña Soraya y compañía, y tras escucharles, me ha venido a la cabeza este refrán. También podíamos hablar del parto de los montes o recordar otros dichos populares, que al final, el resultado es el mismo: decepción.
Ya se sabía que tenía que haber recortes y que tenían que subir los impuestos. Pero la forma en que lo ha hecho la troupe marianil recuerda demasiado al tardozapaterismo que ha perdido las elecciones, el mismo cuento del que estamos hartos: "No nos olvidamos de los pobres parados y pensionistas, damos otra vuelta de tuerca a los pérfidos funcionarios y les damos su merecido a los malditos ricos". Traduciendo, y me perdonen la expresión, se trata de putear una vez más a los que tienen la osadía y desvergüenza de cobrar una nómina que sea un poquito mayor de los mil euros. Vamos, que nos van a crujir a la mayoría. Eso sí, también han congelado a los que ganan el sueldo base, una cantidad que nos tendría que dar vergüenza como país europeo.
Enhorabuena al nuevo Gobierno: tenemos impuestos suecos con sueldos rumanos. Si esto les parece exagerado, den tiempo al tiempo.
Bien, reconozco que si hay alguien que lea esto, pueda replicarme con todo derecho diciendo "vale, listillo, ¿tú que harías?" Pues gracias por preguntar, así que lo suelto:
1.- Estaba cantado que iban a congelar el sueldo a los funcionarios otro año más. Vale. Pero si además aumentan la jornada, ello se traduce en otro recorte de sueldo y un mayor gasto de funcionamiento. Parece una tontería, pero ¿alguien ha calculado el coste en electricidad, calefacción, etc. de mantener abiertos las oficinas publicas diez horas más al mes?¿Eso genera ahorro? Salvo Hacienda, el resto de departamentos, en el Estado o en otras administraciones, tienen la misión de gastar (simplificando mucho, lo sé, pero es así). Imaginen diez horas más de trabajo al mes de los funcionarios que se dedican a tramitar las subvenciones al cine, sindicatos, partidos, a ONG de distinto pelaje, a uno que pasaba, etc. etc. ¿Nos interesa?
Yo hubiera congelado a secas. Y por cierto, funcionario sólo es el que ha pasado por una oposición. Así que los colocados a dedo tendrían que ser despedidos de inmediato, de la misma manera en que fueron colocados: porque sí.
2.- Graciosamente suben las pensiones un 1%, como si no estuviéramos cotizando por ellas. Y mantienen el seguro de desempleo, derecho por el que los trabajadores tienen un descuento en su nómina, así que no es un regalo. Los 400 euros siguen. Estoy de acuerdo, pero incrementaría la lucha contra el fraude tanto en el paro como en las bajas.
3.- Es un chiste recortar sólo un 20% las subvenciones a sindicatos, partidos y patronal. No señores, es el momento de SUPRIMIR ese gasto. Yo habría hecho una Ley de financiación para estos colectivos, de tal manera que se financien con donaciones particulares (desgravables, por supuesto) y cuotas de sus afiliados. Sería generoso: eso se produciría en tres años, recortando para 2012 un 40% esas subvenciones, y seguir así para que desaparezcan totalmente en el ejercicio 2015.
4.- Eliminaría toda subvención al cine, al deporte profesional y a las ONG que no sean estrictamente caritativas o se dediquen a la investigación científica, y desde luego, que su actividad comprenda el territorio nacional. (Nada de subvencionar cursos de feminismo en los Andes, o el estudio de la reproducción de la almeja macha australiana, por poner ejemplos ficticios que recuerdan a chorradas muy reales).
5.- Subir el IRPF es empobrecer a los curritos, con la excusa de atacar a los ricos. Éstos tienen sus SICAV y sus cuentas en el extranjero, así que los gobernantes no nos tomen por tontos. Parafraseando al doctor en economía D. Carlos Rodríguez Braun, en realidad el Estado cobra de quien puede pillar (no es una cita literal, D. Carlos es profesor universitario), es decir de nóminas y todo ingreso que no pueda escapar al fisco. Lo demás, son bobadas.
6.- Pondría una escala retributiva fija y por niveles para todos los cargos políticos, de tal manera que un alcalde de un pueblo no gane más que el Presidente del Gobierno. Éste último sería el sueldo máximo (que bajaría un 5%, al igual que el de todo el Gobierno y todos los parlamentarios), hasta llegar a cargos que no tendrían remuneración (un alcalde de un pueblecito de 100 habitantes, no puede tener un sueldo, porque tan pocos habitantes no dan para eso, por ejemplo).
7.- Eliminar administraciones, de tal manera que sólo quedaran Estado, autonomías y municipios. Las Diputaciones Provinciales (o en su caso, Cabildos Insulares) se encargarían de las poblaciones que no constituyan municipios, cuyo número habría que reducir a la mitad. Naturalmente, no considero necesarias mancomunidades, comarcas, veguerías, etc. con sus cargos políticos y asambleas varias. Con los cuatro niveles de Administración anterior, se "cubre" todo el territorio. Los funcionarios (insisto, por oposición) de las instituciones suprimidas se recolocarían en las que quedaran, pero sólo los funcionarios, no los cargos políticos ni los colocados a dedo.
8.- ¿Hay que subir impuestos?¿No hay más remedio? Bien, recaudemos más IVA obligando a que todo servicio o venta sea legal, con factura o tique (tícket si lo prefieren) obligatorio, con los inspectores cazando a todo el que trabaje en negro. Punto. Da igual que sea una clínica dental o un puticlub, y si esto último no es legal, o se prohíbe con penas de cárcel o se legaliza y que cotice como todo hijo de vecino, y en último caso, que lo haga con el IVA de lujo.
9.- Prefiero subir los impuestos del tabaco o del alcohol, que los que gravan el pan o la electricidad. Así que, 20 cts. más por cajetilla de tabaco y 50 cts más por botella de bebidas de más de 25º. Yo, mis vicios, me los pago.
Y lo dejo aquí, para no aburrir más, que juraría que oigo ronquidos. Ya seguiré arreglando el país otro día. Resumiendo, Mariano no ha empezado con buen pie y se ha parecido demasiado a ZP.







